martes, 31 de mayo de 2011

Hoy Soy Franco


Seré franco (con f minúscula). Estoy franca-mente muy cabreado con la entrada que el historiador Luis Suárez ha hecho sobre mi persona en el recientemente publicado Diccionario Biográfico Español. Me pasé 40 jodidos años imponiendo un férreo control sobre la sociedad española para que ahora este mequetrefe no llame a las cosas por su nombre. Joder, Luis, que he sido un dictador como la copa de un pino. Enano y gordinflón, como lo eran Hitler y Musolini, pero dictador, al fin y al cabo. Te refieres a mí, faltando a la verdad, como una persona autoritaria pero no totalitaria. Ni una sola vez en las cinco páginas que el diccionario me dedica utilizas las palabras dictador o golpista. ¡Ni una! Caguen la puta, Suárez, pero si no dejé títere con cabeza durante aquellas cuatro décadas de represión ideológica y entendimiento moral con lo más rancio de los estamentos eclesiásticos. Pero si creé mis propios cimientos éticos sobre el triángulo "Falange, Tradicionalismo y Derecha".
Me la has clavado por detrás, so cabrón. Ahora vas y me rebajas al escalafón de simple jefe de estado autoritario. Que no, Luis, que no, que a las cosas hay que llamarlas por su nombre.

Mira y aprende, querido Suárez. A continuación te hago un corta y pega de las primeras líneas de la entrada sobre mi persona en la Wikipedia, que hoy por hoy, por popularidad y, visto lo visto, por credibilidad, le da un centenar de patadas a este proyecto casposo e inexacto de la Real Academia:

Francisco Franco Bahamonde (Ferrol, La Coruña, 4 de diciembre de 1892Madrid, 20 de noviembre de 1975), conocido como Francisco Franco, el Caudillo, el Generalísimo o simplemente Franco, fue un militar y dictador español, golpista integrante del pronunciamiento militar de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española.

Como me levante de la tumba me voy a poner a repartir hostias a diestro y siniestro y se van a enterar los de la jodía Academia de la Historia de lo que es de verdad un dictador.

Esto te interesa: Franco en la Wikipedia

jueves, 26 de mayo de 2011

Hoy Soy El Mismo


Nada se sabe de mí salvo que me lancé a las vías para salvar de una muerte segura a un hombre de 43 años que se tambaleó, tras una inoportuna lipotimia, y se precipitó al suelo justo cuatro segundos antes de que llegara el metro.
Nada se sabe de mí salvo que en ese plazo de tiempo, casi imperceptible, pude ponerle a salvo en un pequeño recoveco, junto al anden a la altura de los raíles.
Nada se sabe de mí salvo que lo estrujé entre mis brazos, casi inconsciente, mientras el convoy se detenía, tras sobrepasarnos, sin que el maquinista pudiera hacer nada por lograr frenarlo antes de alcanzarnos.
Nada se se sabe de mí salvo que esperé a que unos vigilantes de TMB -Transporte Metropolitano de Barcelona- nos ayudaran a depositarlo, aún aturdido pero consciente y en buen estado, en un banco de la estación de la línea 1 de Plaza Catalunya.
Nada se sabe de mí salvo que expliqué a los que, atónitos, se arremolinaban a nuestro alrededor, que yo estaba bien, que no tenía ninguna lesión de importancia.
Nada se sabe de mí salvo que desaparecí entre el gentío, sin esperar una palmadita en la espalda, sin buscar un reconocimiento mediático, si desear una medalla, sin hacerme la foto de rigor junto al político oportunista, sin exigir una gratificación, sin dar explicaciones a nadie. Sin, escuchar un "gracias" del hombre al que, minutos antes, había rescatado del infierno.
Nada se sabe de mí... salvo que sigo siendo el mismo.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Hoy Soy Grimsvötn

Cantaba Serrat eso de "y qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo". Pues, eso, y qué le voy a hacer si yo nací rodeado de blanco. Que si nieve por aquí, que si nieve por allá, que si algo de escarcha a la derecha, que si un glaciar a la izquierda. Coño, que lo he mamado desde que era un crío: soy del Real Madrid hasta la médula.
De pequeño, papá volcán ya me hablaba de Di Stéfano, de Juanito, de Del Bosque o de Santillana. Y yo lamentaba ser un jodío trozo de tierra y maldecía la imposibilidad de acudir al Bernabeu a ver a mis ídolos. De hecho, creo que soy del Madrid desde mucho antes de que se fundara el club. Llevo siendo "blanco" desde la prehistoria.
Por eso, la humillante y merecida derrota en las semifinales de Champions contra el Barcelona me encolerizó hasta límites insospechados. Papá volcán me pidió calma. "Grimsvötn -me dijo una tarde- no dejes que la ira se apodere de ti. El Barça es mucho mejor equipo que nosotros, eso hay que asumirlo de una vez por todas". Incluso me propuso hacer las maletas y abandonar Islandia. "Tal vez, en Filipinas, tierra de grandes volcanes, encontremos un nuevo hogar", insinuó con su vozarrón. "Un primo mío, Volcán Mayón, es seguidor blaugrana y....". Pero yo no le escuchaba.... al contrario, notaba que me encendía cada vez más.
El domingo por la noche cené algo de lava con pedruscos y me eché a dormir un rato. No podía conciliar el sueño pensando en Mourinho. "Te debo una, Mou", mascullé. Durante horas maquiné la forma de hacer daño al Barça, tratando a toda costa de cerrar el círculo maquiavélico que el entrenador portugués había ideado mucho antes. Y no se me ocurrió nada mejor que lanzar al exterior toda mi furia contenida.
La venganza está servida. Mi cólera se extiende ya por el aire, tratando de lograr que los aficionados blaugranas no puedan asistir a la ansiada final del sábado en Wembley. Que el estadio quede desierto.
Objetivo cumplido: sé que, desde algún rincón del planeta, Mou esboza ahora mismo una sonrisa de oreja a oreja. El muy cabrón....

lunes, 23 de mayo de 2011

Hoy soy (y estoy) Negro


La cosa va de colores. El fin de semana arrancó muy bien. El sábado me sentía un poco verde y me acordé de Kevin (Spacey, para ser exactos) en su memorable secuencia de American Beauty. Puesto que estaba solo en casa y el día lo aconsejaba, me cerré en el baño y hablé largo y tendido con mi rabo. Le conté que era jornada de reflexión y que, en estos casos, nada mejor que charlar con uno mismo. Le insinué, ante su obstinada reticencia, que no sabía muy bien si lo del domingo eran elecciones o erecciones y así conseguí arañarle una sonrisa. Me entendió a la perfección y nos dejamos llevar por unos minutos de meditación preelectoral.
Con el calentón mitigado y el cerebro despejado, decidí hacer esas pequeñas gestiones que uno arrastra durante toda la semana y para las que nunca encuentra suficiente tiempo. Pero una vez en la calle, vete tú a saber por qué ocultas y misteriosas razones, me quedé en blanco y no supe muy bien qué hacía un tipo como yo, en calzoncillos, frente al pequeño ultramarinos de mi barrio. Sigo sin saberlo.
Regresé algo aturdido a casa, convencido de que todo esto era producto de los acontecimientos previos a la cita con las urnas del domingo. Y me propuse pasar el resto del día entre las cuatro paredes del comedor.
Sólo una llamada podía sacarme de mi letargo televisivo. Llevaba casi dos horas haciendo zapping y mirando de reojo como el sol se apoderaba de mi alma. No me lo pensé dos veces: salí con el bañador y la toalla pero me dejé, con las prisas, la crema protectora. A media tarde, como era de esperar, regresé a casa rojo. Muy rojo.
Esa noche quedé con amigos con la intención de ponerme morado. De todo: de follar, de comer y de beber. Pero, cuando ya amanecía, me desplomé en la cama, borracho, sin blanca y, por supuesto, sin echar el ansiado polvo. Y todo esto, en día de elecciones. Hay que joderse.
Hoy, sin embargo, ¡menudo marrón! Cuando he abierto el diario y he visto como el azul domina todo el mapa político municipal y autonómico, me he puesto negro. Negrísimo.

jueves, 19 de mayo de 2011

Hoy Soy Eric Abidal


No hay una supuesta heroicidad en mi actitud altruista y sí, en cambio, un planteamiento coherente con mi nuevo destino. Tras mi reciente operación de un tumor hepático, acabo de declarar que he vendido toda mi flota de coches. "Es mejor invertir en hospitales y ayudar a los niños", acabo de explicar en una reciente rueda de prensa.
Nada que objetar al rumbo de mis ingresos. La gente se ha hecho eco de mis nuevas prioridades vitales y lo celebra con desbordado entusiasmo. Ven en mi nuevo comportamiento un modelo en el que fijarse, un ejemplo para una sociedad cada vez más anquilosada. Un posible titular sería el siguiente: "Chico con mucha pasta sufre un percance que le hace ver la vida de otra manera". Y un pequeño subtítulo añadiría: "Gracias a este nuevo gesto, muchos niños podrán disfrutar de un mejor futuro".
Sin embargo es un gran momento para reflexionar. Tendemos a modificar nuestras conductas vitales sólo cuando se produce en nuestra existencia un revulsivo tan brutal que nos deja noqueados. Nos aterra adelantarnos a los acontecimientos y cambiar su rumbo, en beneficio propio y de los otros. Esperamos a que el destino nos la juegue para variar nuestra escala de valores y convertir en prioritario lo que antes era simplemente secundario.
Basta con que revisemos de vez en cuando nuestro pequeño catálogo interior. No hace falta que vendas tu viejo coche para hacerte socio de Médicos Sin Fronteras. Ni que renuncies a una cena con amigos para colaborar con ACNUR. Pero no esperes a que un doctor te explique mañana que tienes un cáncer de pulmón del tamaño de una pelota de fútbol para romper tu hucha y anunciar a bombo y platillo que te vas a Bombay a ayudar a los más desfavorecidos.
Yo vendí mis coches cuando olfateé la muerte. Avánzate a tu propio destino.

jueves, 5 de mayo de 2011

Hoy Soy El País


EEUU liquida a Bin Laden. El vestuario cuestiona a Mourinho. Se acabó el golpe. El roto. El orden de los apellidos lo decidirá un juez. Cartas al director. Pedrosa tutea al campeón. Francia especula con la maternidad de Carla Bruni. El paro se asoma a los 5 millones. Forges. Nuevos seguros de hogar de Línea Directa. Las víctimas de curas pederastas gritan basta ante el Vaticano. Juan José Millás. Menos es más en época de crisis. Rafa Nadal, premio Laureus 2010. Obituarios: David Waterson, músico bohemio. Un juez ordena a dos divorciados turnarse en la casa. Café con... Tawakul Kerman. Elige Rueda, el vino blanco. El rectorado es cosa de hombres. La aldea de Asterix sigue en guerra....

Felicidades por tus primeros 35 años

lunes, 2 de mayo de 2011

Hoy Soy Osama Bin Laden


¿Y si realmente no me han matado? O, para ser más exactos, ¿y si realmente llevo muerto mucho más tiempo del que aseguran ahora el Sr. Obama y su séquito de seguridad?
Ciertas dudas planean sobre mi cadáver. ¿Porqué se han desecho de mí en tan pocas horas a pesar de que la ley islámica concede un plazo de 24? ¿Por qué al fondo del mar?
Y, sobre todo, ¿Cómo es posible que me hayan hecho una prueba de ADN en menos que canta un gallo? Deduzco, pues, que tras el tiroteo, estos infantes de élite norteamericanos tuvieron tiempo de quitarme un par de pelos de la barba para llevarlos a toda leche a un laboratorio de genética en Islamabad, donde un equipo de científicos preparados para la ocasión analizó mis genes en un abrir y cerrar de ojos y, con una fiabilidad del 99, 9%, dedujo que ese al que liquidaron era yo y no otro. A continuación me metieron en helicópero que me depositó en un portaaviones y, desde allí, me lanzaron al mar con una piedra alrededor del cuello. Todo en un tiempo récord inferior a diez horas (información real de la Casa Blanca).
No pongo en duda el hecho innegable de que me merezco el peor de los castigos por las atrocidades cometidas durante tantos años. Sólo planteo la duda razonable de que, a lo mejor, no soy yo quien dicen haber abatido. O, tal vez, ni tan siquiera hayan realizado la operación militar que ahora publicitan a bombo y platillo.
En una sociedad dominada por lo visual, en la era de la imagen, en un mundo con nombre de Twitter y de Youtube, sólo mi rostro inerte, sin photoshop, sin trampa ni cartón, podrá dar credibilidad a la noticia.
El día que enseñen mi foto sin modificar al mundo, con un tiro entre ceja y ceja, sabremos de verdad qué es lo que me ocurrió aquel 1 de mayo en Pakistán. Mientras llegue ese momento, dejad que algunos compartan el escepticismo sobre mi verdadera defunción en 2011.

Una sugerencia: Wat the dog