jueves, 26 de enero de 2012

Hoy Soy Taylor (homenaje a Camps)


Aquí en España también podemos estar orgullosos de tener un Taylor. Apostaría, de hecho, a que en un ranking de famosetes patrios del nuevo siglo resultaría tanto o más popular que Elisabeth. 
Nuestro Taylor en concreto se hizo famoso por hacer trajes a un presidente corrupto. Un tal Francisco Camps, que en Estados Unidos sonaría algo así como Frank Fields.
Nuestro Taylor, sin embargo, no ha hecho películas, ni se ha metido nunca en la piel de Cleopatra. Probablemente no haya figurado de extra ni en un anuncio de Zumosol.
Nuestro Taylor no se ha casado ocho veces. Ni se desplaza en limousina. No ha sido amigo íntimo de Michael Jackson ni ha trabajado con Montgomery Clift o con Ava Gardner. Pero, joder, nuestro Taylor, que tiene nombre de torero, los tuvo bien puestos cuando decidió plantarle cara a Fields y denunciarle por no haber pagado la media docena de trajes que se llevo a casa por la jeta. By the face, vamos.
Nuestro Taylor se dedicaba a confeccionar trajes, que en inglés se llaman jackets. Y lo hacía, como cualquier hijo de vecino, para ganarse la vida, que en inglés no se dice "to win the life" pero que yo lo pongo porque me sale de los cataplines.
A nuestro Taylor, la plana mayor del PP (que en Estados Unidos se escribiría igual -PP- y que tendría entre su electorado a gente tan derechona y carca como aquí) le ha tildado siempre de mentiroso y de inventarse toda la historia de los jackets. Y él ha tenido que aguantar el chaparrón. Es decir, the hard rain.
A nuestro Taylor, que tiene un enorme bigote en vez de glamour y lleva gafas de pasta en vez de joyas de Tiffany´s, lo despidieron de su trabajo por destapar un caso de corrupción.
Es cierto, a nuestro Taylor nadie le conoce al otro lado de los Pirineos pero, ahora que la gran (y a la vez retaca) Liz se ha ido a vivir con los gusanos para siempre, quería rendirle un pequeño tributo.
Hoy salgo a la calle en americana. Lo juro. Y así, de una tacada, homenajeo a los dos Taylors.


Nota del Autor: Este post fue publicado en marzo de 2011 en la cara B de este blog (www.hoysoyo.com)  Hoy, tras la sentencia absolutoria a Camps, adquiere más actualidad que nunca.