viernes, 16 de julio de 2010

Hoy Soy Javier


Tengo seis años y una terrible parálisis cerebral que obliga a mis padres a pagar una costosa terapia personalizada en un hospital de Filadelfia. La noche de la final del Mundial de Fútbol de Sudáfrica me senté frente al televisor y perseguí con la mirada a Iniesta. Mientras los ojos de medio mundo veían a un jugador generoso con el balón y habilidoso en el regate yo además encontré en aquel ser excepcional a una persona sin la cual posiblemente hoy no podría aún comunicarme con mis padres.
Su gesto solidario, tras marcar el gol que vale un campeonato, de quitarse la camiseta y homenajear a su amigo Dani Jarque, le ha valido el reconocimiento unánime de la afición y los medios de comunicación. Pero este hombre sencillo, que aglutina como pocos deportistas planetarios los valores más admirados del ser humano, ha hecho algo por mí absolutamente mágico. Y cuyo valor moral alcanza cotas incluso muy superiores al gesto hacia Jarque.
Hace un año mi tía le envío una carta contándole mi situación y junto a ella una camiseta del Barça para que la firmara. Pretendía, de esta sencilla manera, celebrar una pequeña rifa con la que ayudar a costear mi tratamiento al otro lado del Atlántico. Pero Andrés y su familia me enviaron las zapatillas amarillas con las que marcó el golazo en el último suspiro de las Semifinales de la Champions contra el Arsenal. En silencio, sin estridencias, sin dar publicidad a su gesto solidario.
Gracias a aquel acto mágico, mis padres hicieron una nueva rifa y consiguieron recaudar más de cien mil euros con los que financiar mis constantes viajes a Filadelfia. Tengo cubiertos los cinco próximos años de tratamiento médico. El ganador nunca apareció y ellos han decidido ahora realizar una nueva subasta con la que obtener más recursos.
Yo, aquel domingo inolvidable, no pude ver el gol de Iniesta. Me dormí junto a mis padres, en el sofá de casa, antes de que acabara el partido. Pero esa noche me desperté en la oscuridad de mi habitación y me sentí de repente extrañamente feliz.

1 comentario:

  1. antropologa inocente/july17 de julio de 2010, 19:09

    Me costará seguirte....porque el ordenador lo dejé en casa...pero me las apañaré para leer post tan hermosos como este.

    besoooooooooooooosss.

    Te espero con mi prima july, tu otra incondicional.....

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