jueves, 10 de junio de 2010

Hoy Soy Un Tomate


Ayer me toquetearon cuatro viejas, un señor con una niña repelente que no dejó de sacarse mocos, una estudiante que, juraría, por su acento procedía de algún país del Norte de Europa, y un adolescente con mala leche que se paseaba entre los pasillos sin saber muy bien cómo ocupar su tiempo. Todos me cogieron entre sus manos y acabaron por depositarme de nuevo entre las lechugas y los pepinos. Tengo la piel magullada y ya empiezan a salirme los primeros moratones. Pero mantengo la moral por las nubes.
A última hora de la tarde, cuando el tendero recogía el género y media docena de cebollas se congratulaban por su nuevo destino - una amorosa tortilla de patatas que presidirá con honores un cumpleaños infantil este mismo viernes-, pude ojear desde mi cajón de madera las portadas de los diarios que aún permanecían en el kiosco de enfrente. "El pesimismo conduce los mercados" rezaba un titular del diario El País. "La desconfianza del mercado en España sigue creciendo", apuntaba, resignado, el diario ABC. Pero, sobre todo, me llamó la atención el publicado en el Diario Vasco: "Sabina suspende su concierto en Vitoria por la situación del mercado".
Mercado inmobiliario, mercado negro, mercado laboral, mercado de los fichajes de invierno... Que nos pregunten a los tomates qué opinamos, de verdad, de los auténticos mercados. De esos espacios vitales dónde, a la vez que compras medio kilo de pechugas de pollo, te llevas a casa, de regalo, doscientos gramos de buen rollo. De estos lugares coloristas donde las mujeres (mayoritariamente) organizan las economías domésticas y hacen malabares para llegar a fin de mes. De estos sitios sin bonos, ni deuda pública, ni parqués pero con olor a pescado, a pan recién hecho y a frutos secos.
No hagas caso a los titulares de prensa. Basta con que esta mañana te acerques al mercado y me toques con cariño, sin apretarme demasiado, para saber si estoy en el mejor momento. Verás como te llevas una agradable sorpresa.
Lo que sigo sin entender muy bien es lo de Sabina.

10 comentarios:

  1. uau!!! maravilloso,
    intentaré comprobarlo, no apretaré mucho....me gustan duros para ensalada!!

    ResponderEliminar
  2. a quien le importa sabina,,???!!!!!!

    ResponderEliminar
  3. me dejas tocar....'''''''''?????? si, no cabe duda, estas maduro, en tu mejor momento !!!!!

    ResponderEliminar
  4. Si, claro, claro, haced como todos. Tocad para ver si esta maduro y luego cuando llego yo despues de trabajar hasta las 7 dispuesta a comprar mi cena...pfff todos los tomates en el estante con una pinta buenísima y cuando los cojes para comértelos están más pasados.....todos manoseados por mas de 300 personas (y no es ninguna metáfora ni frase de doble sentido...que aqui nunca se sabe..). Y sí, es culpa del mercado, no me gusta nada el "sirvase usted mismo"...

    ResponderEliminar
  5. Alicia que poco sentido del humor hija!!! por supuesto que hay doble sentido!!!

    ResponderEliminar
  6. ANTROPOLOGA INOCENTE10 de junio de 2010, 20:52

    pues AHORA QUE LO PIENSO ES CIERTO....ALGUNOS ESTAN MUY MANOSEADPS Y ....BUAH!! QUE HORROR,NO HAY NADA COMO QUE TE ELIGAN LA MEJOR PIEZA

    ResponderEliminar
  7. Es dificil juzgar el sentido del humor ajeno, por lo que tengo visto, cada cual tiene el suyo... Eso si, como se nota que la "antropologa" lo es..... parece que captó la ironia....

    ResponderEliminar
  8. la antropologa inocente10 de junio de 2010, 21:17

    pues aunque parezca mentira la antroploga lo es , y ejerce!!!

    ResponderEliminar
  9. la antropóloga inocente10 de junio de 2010, 21:21

    Toma, que toma toma, que toma , toma, que toma, toma, que tomatá... que guappa soy que tipo tengo!!!ja,ja,ja,ja, una buena ensalada con tomates y aceitunas de la huerta valenciana eso es lo que da buen rollo verdad david..????

    ResponderEliminar
  10. Sí, con mucha aceituna y tomates en su punto.

    ResponderEliminar