martes, 5 de abril de 2011

Hoy Soy La Muerte


Ojeo con interés y cierta dosis de ironía la sección de Economía del diario El Periódico y me detengo en una noticia que me llama poderosamente la atención: "La muerte, también en crisis".
Desde el más allá, queridos, también vivimos y sufrimos intensamente por las mismas causas que os ocurren en el más aquí. Vosotros, humanos, pensáis que yo, sólo por ser la muerte, estoy por encima del bien y del mal. Nada más lejos de la realidad: como vosotros, también estoy jodida por culpa de esta crisis interminable que aprieta a todo hijo de vecino. Ni yo me libro de los vaivenes económicos.
Según un reciente estudio de SFI (Servicios Funerarios Integrales) en los últimos tres años los clientes se han inclinado por ataúdes más baratos, menos flores y, en ocasiones, esquelas tan minúsculas que los nietos se han quedado fuera del recuerdo al difunto por falta de pasta.
Pero lo más fascinante es que esta agencia de gestión de fiambres ha constatado con preocupación que se muere menos gente, debido a los cambios ligados a la crisis. Y los ilustra con un ejemplo ceñido a la realidad de una ciudad concreta: Barcelona. "Habitualmente se producen 17.000 defunciones al año y en 2010 bajaron a 16.500". Viene a decir el sesudo estudio que unos 500 ciudadanos, con su billete al otro barrio comprado desde hace tiempo, decidieron finalmente no visitarme por culpa de la crisis. O, al menos, pospusieron por un tiempo su decisión de echarse a mis brazos.
Yo, que durante el último lustro, me he frotado las manos convencida de que esta hecatombe financiera provocaría una ola de suicidios, un aumento de ataques al corazón y una subida considerable de embolias y otras enfermedades incurables, vivo con incredulidad una realidad diametralmente distinta. Ahora resulta que es todo una farsa. De la misma forma que durante la final televisada de la Champions, los servicios de urgencia hospitalarios están vacíos, resulta que en época de vacas flacas la gente ha decidido no morirse. Ver para creer.
En fin, que he pedido hora al psicólogo porque desde hace unos días estoy con un bajón que me muero.

Una sugerencia: A dos metros bajo tierra

3 comentarios:

  1. david..........................

    necesitas una cervecita??

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  2. sí, July, sí. Pero no me basta una caña... necesito una jarra!

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