martes, 25 de mayo de 2010

Hoy Soy Frano Selak


¿Dónde está verdaderamente la felicidad? Dicen los que me conocen que soy el hombre más afortunado del mundo y no les falta razón. He escapado seis veces de la muerte y gané hace un lustro un millón de euros en la lotería. Pero no creo que haya sido verdaderamente feliz durante todos estos años. Al menos hasta hace muy poco...
En 1962, salvé la vida tras un descarrilamiento cerca de Dubrovnik. En ese desafortunado accidente perdieron la vida 17 personas pero yo logré salvar la mía. El tren acabó en un río helado, aunque yo pude llegar nadando, con un brazo roto, hasta la orilla. Frano 1-Muerte 0. Tan sólo un año más tarde, en un vuelo que me llevava desde Zagreb a Rijeka, la puerta del avión se abrió y fui absorbido como una esponja hacía el exterior. Fui a parar a un pajar, con heridas leves, mientras la aeronave se estrellaba y 19 personas perecían en la catástrofe. Frano 2- Muerte 0. Años más tarde, en 1970, salvé la vida en accidente de circulación. Mi coche ardió y tuve el tiempo justo de abandonarlo antes de que explosionara. Frano 3- Muerte 0. Poco tiempo después, el autobús en el que viajaba se salió de la calzada. Cuatro viajeros murieron en la tragedia pero yo sólo sufrí unos rasguños. Frano 4- Muerte 0. Otro autobús fue el responsable del intento de acabar en el otro barrio. Fui atropellado por un autocar urbano aunque, milagrosamente salí ileso. Frano 5- Muerte 0. Finalmente, en 1996, mientras conducía por una carretera de montaña, un camión que invadió mi carril me obligó a dar un violento volantazo. Tuve el tiempo justo de salir del vehículo en marcha y comprobar cómo se despeñaba por un acantilado. Frano 6- Muerte 0.
Un palizón a la muerte que se completó con un último golazo. Hace poco más de cinco años adquirí, por primera vez en mi vida, un boleto de lotería. Y ¡zas! Gané un millón de euros. Compré una mansión en una isla del Adriático, un buen coche y una lancha motora. Por fín, la felicidad total, pensé.
Pero no. La felicidad no estaba en esa vivienda frente al mar, ni en ese deportivo de colores, ni en esa barcaza. A mis 81 años acabo de venderlo todo, he entregado todo el dinero a mis familiares y he regresado a mi modesta vivienda natal en Petrinja junto a Katarina, la mujer a la que amo.
¿Dónde está la felicidad? La tuve siempre tan cerca y no supe darme cuenta hasta tan tarde...

4 comentarios:

  1. Suele pasar.... a veces nos damos cuenta de las cosas demasiado tarde...pero NUnca es tarde ..si la dicha es buena, de que nos sirve las riquezas sino tenemos con quien compartirlas..????' sin amor no somos nada, de nada,

    Tu suave ironia vestida con un espiritu gamberro y desencantado me gusta, ya lo sabes...
    Esperaba hoy 99 ......quizás ha sido este ....¿'???? se lo preguntaré a cuddy-

    ResponderEliminar
  2. ja,ja,ja,ja,ja NO creo que este sea el 99, pero creo que el tipo este del que nos habla david ha resultado ser inteligente.

    ResponderEliminar
  3. Ay, chicas. ¿Lo dejamos para el 111? Bueno, quien sabe...a lo mejor mañana me levanto con un espíritu abierto y me lanzo a la aventura de un hoysoydeibid. O tal vez escriba un hoy soy TÚ (sin más)....

    ResponderEliminar
  4. y para cuando un hoysoyella......

    ResponderEliminar