viernes, 5 de febrero de 2010

Hoy Soy la Bolsa




Dicen los que creen saber de economía que he sufrido mi peor caída desde otoño de 2008. Es cierto, pero me pregunto cómo lo han averiguado. Aquella tarde algo gris y ventosa, transportaba un tetrabrick de leche, dos botellines de agua, una barra de pan, un kilo de arroz y algo de verdura para hacer un caldo. Poco más, puesto que la señora que me me cogía por las asas era una pobre pensionista que difícilmente puede llegar a final de mes.
Recuerdo perfectamente su cara y cómo rastreó en su monedero para poder pagar los cuatros euros con veinte céntimos que costó la compra. Y no olvidaré tampoco su expresión cuando la cajera le preguntó si deseaba una bolsa para llevarse el pedido. La miré de reojo, con ganas de poder echarle un cable. "Son cinco céntimos", indicó la dependienta. La abuelita dudó un instante y finalmente aceptó. "Dame una, jovencita". Volvió a hurgar en el bolso y le entregó una moneda.
Allí estaba yo, orgullosa de poder cumplir con mi trabajo. Hasta que un inesperado tropiezo, achacado a un reuma que nunca acababa de curarse, acabó con la viejecilla y servidora en el suelo. El apio, la zanahoria y una de las botellas de agua rodaron hasta perderse dios sabe dónde, pero tuve la fortuna de evitar que la barra de pan se dañara. Se apresuró a levantarse y trató de recuperar toda la mercancía que pudo. Y en silencio nos fuimos a casa.
Sigo sin comprender cómo estos expertos en política macroeconómica, estos eruditos de las finanzas supieron de mi batacazo. Tal vez ellos se refieran a otra Bolsa pero os puedo prometer que somos nosotras -las anónimas, las que que cargamos cada día con las compras de miles de familias- las que de verdad sabemos de economía. Que vengan a preguntarnos de crisis y se dejen de tonterías sobre parqués, bonos y acciones.
Estoy deseando que me reciclen y tenga la suerte de caer en manos de uno de esos jóvenes especuladores engominados, de traje caro y zapato italiano, que nos llenan hasta arriba de berberechos y salmón ahumado. Ese día me haré el harakiri y se va a enterar de lo que es, de verdad, una espectacular caída de la bolsa.

7 comentarios:

  1. deibid....creo que es el mejor hoy soy tu que has escrito hasta la fecha,
    es buenisimo!!!!!
    ( me desconciertas muchisimo........, me encanta)

    (Por cierto...la señora de las bolsa seré yo dento de treinta años..seguro.ja,ja,ja)
    feliz findesemana!

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  2. que bueno tio!!! me has dejado con la boca abierta.. y se me han caido las bolsas!!

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  3. vale, a mi también me gusta.

    ayer viendo lo que se pagó por la estatuta de giacometti, Pense en los objetos de deseo, en aquello que amamos, porque no podemos tener..., bueno lo de las subastas de arte , el dinero y demás dan mucho juego, mira haber que te sugiere

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  4. Tu écris trés, trés, trés, bien .C,est un blog original.

    merci ,july par l,information.

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